ASOCIACION DE PÈRDIDA Y DISCAPACIDAD

Nuevo estudio
Asocian pérdida de función nerviosa con discapacidad en ancianos
Una gran proporción de la discapacidad que sufren muchos adultos mayores con diabetes está asociada a una disminución de la función de los nervios que controlan la sensación y el movimiento en las piernas,demostró un nuevo estudio.

Este tipo de daño nervioso, también llamado «neuropatía periférica», puede provocar discapacidad en los ancianos sin diabetes, comentó la autora principal del estudio, la doctora Elsa S. Strotmeyer, de la Universidad de Pittsburgh.
El equipo dirigido por Strotmeyer halló una relación directa e independiente entre la función de los nervios sensoriales y motores en las piernas y los pies de los adultos mayores, como así también de la velocidad al caminar, el equilibrio y otros indicadores de la capacidad física.
Más de un cuarto de los adultos de más de 70 años sufren algún nivel de disminución de la sensación en los pies, señaló el equipo.
Para investigar la relación entre la función nerviosa en las extremidades y la función física, el equipo estudió a 2.364 hombres y mujeres de entre 73 y 82 años; el 20,4 por ciento tenía diabetes.
Los autores hallaron que las personas diabéticas sufren más discapacidad que las personas sin la enfermedad y que aquellas con diabetes más grave tienen una función física aún peor.
Los análisis estadísticos determinaron que la función nerviosa periférica fue altamente responsable de la reducción del rendimiento físico, tanto en las personas con diabetes como sin ella.
Los diabéticos pueden prevenir la lesión de los nervios periféricos si controlan los niveles de glucosa en sangre, señaló el equipo durante una entrevista.
Strotmeyer y otros investigadores están estudiando si los problemas frecuentes en los adultos mayores, como la reducción de los niveles de vitamina B12, el colesterol alto o la enfermedad vascular leve, estarían también asociados con la disfunción nerviosa periférica.
No obstante, «aún falta la decisión final sobre si tratar esas alteraciones podría prevenir el deterioro de la función nerviosa», finalizó el equipo.

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