Arzobispos de Canterbury

El arzobispo de Canterbury es la cabeza de la Iglesia de Inglaterra y, simbólicamente, de toda la Comunión Anglicana. Desde los tiempos de Agustín de Canterbury hasta el siglo XVI, los arzobispos de Canterbury eran católicos en comunión total con el obispo de Roma, el papa. Durante la reforma anglicana, la iglesia local rechazó la autoridad del papa, primero temporalmente y luego definitivamente, dando lugar a una iglesia nacional independiente y a una serie de obispos separados de la sucesión apostólica romana.[1]

En la edad media la nominación y elección del arzobispo se hacía de formas diferentes, en las que influía tanto los canónigos de la Catedral de Canterbury como el Rey de Inglaterra y el papa.[2] [3] [4] Después de la reforma, la iglesia de Inglaterra es explícitamente una Iglesia de Estado, por lo que la elección del arzobispo corresponde legalmente a la Corona Británica. En la actualidad se hace en nombre de la monarquía por el primer ministro, a partir de una lista de dos candidatos seleccionados por un comité ad hoc llamado Crown Nominations Commission.[5]

En la actualidad el arzobispo de Canterbury tiene cuatro funciones principales:[6] En primer lugar, es el obispo diocesano de la diócesis de Canterbury, que cubre el este del condado de Kent y el noreste de Surrey. Fundada por Agustín de Canterbury en el año 597, es la sede episcopal más antigua de la Iglesia de Inglaterra. En segundo lugar, es el metropolitano de la provincia de Canterbury, que agrupa 30 diócesis del sur de Inglaterra. Las 14 diócesis restantes del norte conforman la provincia de York, gobernada por el arzobispo de York. Las cuatro diócesis de Gales estaban bajo la autoridad del arzobispo de Canterbury hasta su separación como Iglesia de Gales en 1920. En tercer lugar, como «primado de toda Inglaterra» es la principal figura religiosa de la Iglesia de Inglaterra, mientras que el soberano británico es el gobernador supremo. Finalmente, como primus inter pares, es reconocido como cabeza de la Comunión Anglicana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *