Antinomianismo

La palabra viene del griego anti, contra, y nomos, ley. Se refiere a la práctica no bíblica de vivir sin la debida consideración de la rectitud de Dios, emplear la gracia de Dios como si fuera una licencia para pecar y confiar en la gracia para ser limpio del pecado. En otras palabras, ya que la gracia es infinita y somos salvos por gracia, entonces para el antinomianismo podemos pecar cuanto queramos y aún ser salvos. Esta idea es errónea porque, aunque como cristianos no estemos bajo la Ley (Rom. 6:14), todavía somos llamados a cumplir la ley como la Ley del amor (Rom. 13:8,10; Gál. 5:14; 6:2). Debemos amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, fuerza y mente, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Luc 10:27) y, de este modo, evitar la ofensa del pecado que le costó a Dios Su unigénito Hijo. Pablo habla contra la noción del antinomianismo en Romanos 6:1-2: «Qué, pues, diremos? «Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? «De ninguna manera! Porque los que hemos muerto al pecado, «cómo viviremos aún en él?» No hemos de usar la gracia de Dios como una excusa para pecar; en lugar de esto, hemos de ser controlados por el amor de Dios y de esta forma traer el fruto del Espíritu Santo (Gál. 5:22-25).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *