Amplio rechazo al acuerdo con Irán

lanacion.com
Dirigentes de la comunidad judía, familiares de las víctimas del atentado contra la AMIA, diputados nacionales de distintos partidos políticos, sobrevivientes del Holocausto con el horror tatuado en sus brazos seis décadas después. En la calurosa tarde de ayer, en plena calle y frente al Museo de la Shoá en la calle Montevideo, todos ellos se reunieron para rechazar el memorándum de entendimiento firmado por el Gobierno con Irán, que anteayer obtuvo dictamen en el Senado.
Los abucheos al canciller Héctor Timerman (al que llamaron «traidor» y «Judas») y las críticas al Gobierno se combinaron con apelaciones a diputados y senadores del oficialismo para que no voten el memorándum suscripto el 27 del mes pasado por la Argentina e Irán.
El filósofo Santiago Kovadloff leyó un dramático texto en el que denunció «un tercer atentado, de índole moral».
La ofensiva siguió casi en simultáneo en la sede de la DAIA, donde los tres asesores jurídicos de la entidad (Luis Moreno Ocampo, Pablo Lanusse y Daniel Sabsay) fustigaron con distintos argumentos el proyecto de ley que el Gobierno presenta como la herramienta para esclarecer el atentado en el que murieron 85 personas.
En Montevideo al 900, pasadas las seis de la tarde y en una improvisada tarima, Patricia Bullrich (Unión por Todos) inauguró la asamblea de repudio al memorando. «Rechazamos negociar con el régimen que atentó contra nuestro país», dijo la diputada, y cedió la palabra a Kovadloff: «¿Dónde está el progresismo de quienes se subordinan al mandato de los delincuentes?», fue una de sus frases más aplaudidas.
Los rabinos Sergio Bergman y Alejandro Avruj castigaron al Gobierno. «El tuit de la Presidenta [hacia el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, en referencia a un tercer atentado] es una cachetada, una burla y una ofensa», dijo Avruj. «Le pedimos perdón a la sociedad por desaprovechar la oportunidad que nos dio nombrando el primer canciller judío», completó Bergman, también legislador de Pro.
Mezclados en la multitud estaban los vicepresidentes de la AMIA (José Scaliter) y la DAIA (Waldo Wolff). No se trató, por cierto, de un desaire: el presidente de la DAIA, Julio Schlosser, estuvo en su entidad junto a los expertos dando su visión sobre el memorando.
«No estoy contra Cristina, no estoy contra Macri, no estoy contra Binner, estoy contra el memorándum», dijo Schlosser, en un intento de despolitizar la posición de la entidad en relación con el memorando de entendimiento.
Cerca de familiares de las víctimas de la AMIA como Luis Czyzewski y Marina Degtiar, la sobreviviente de la Shoá Eugenia Unger motivó las lágrimas de muchos presentes al recordar su paso por distintos campos de exterminio nazi.
Con sus 86 años a cuestas, se preguntó: «¿Dónde están los derechos humanos cuando un sinvergüenza niega el Holocausto?», afirmó, en relación con el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad.
Oscar Aguad (UCR), Enrique Thomas y Eduardo Amadeo (Peronismo Federal) también dejaron sentado su repudio de espaldas a la entrada del museo, que curiosamente se mantuvo cerrada por orden de sus autoridades.
No fueron los únicos políticos presentes: también asistieron, entre otros, Federico Pinedo, Paula Bertol, Esteban Bullrich, Humberto Schiavoni, Pablo Tonelli y Jorge Triaca (Pro); Silvana Giúdici (UCR); Gustavo Ferrari y Carlos Brown (Peronismo Federal).
Gisela Cardal, del grupo de abogados Será Justicia, afirmó que «a un Estado terrorista se lo combate, no se negocia con él», mientras el jurista Horacio Minotti comparó la participación de Irán en la llamada comisión de la verdad con «Videla y Massera formando parte de la cámara que juzgó a las juntas militares».
Luego del acto siguieron las críticas. «La Presidenta incumplió con su palabra y ni siquiera avisó a los familiares que acordaría con Irán», se quejó Bertol. «El Gobierno vendió la memoria de las víctimas de la AMIA y la defensa de los derechos humanos a cambio de un barril de petróleo», fustigó Amadeo.
A modo de cierre, Bullrich prometió «trabajar para que no haya 129 diputados diciendo sí a la impunidad», y pidió a los presentes «ir a los despachos, mandar mails, explicar lo que significaría todo esto».
Varios diputados coincidieron ante LA NACION en que torcer la voluntad del Poder Ejecutivo será difícil. «Lo vamos a intentar», prometió Aguad.
Nisman denunció que lo amenazaron
El fiscal federal Alberto Nisman, que investiga el caso AMIA, presentó ayer una denuncia penal ante la Cámara Federal a raíz de una amenaza anónima que recibió por mail en la que le exigían que renunciara a su cargo en 24 horas y que abandonara las investigaciones. Según la Agencia Judía de Noticias, en la amenaza le advirtieron a Nisman que si no abandonaba la causa AMIA, sus hijas «sufrirán graves consecuencias».

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