Alquimia en la cocina

¿Nos hemos preguntado alguna vez por qué comemos? ¿Su significado más profundo? Comemos para construir una buena calidad de sangre, que nutra nuestros órganos y nos genere energía y vitalidad. Según la calidad de nuestra sangre, ácida o ligeramente alcalina, nuestro cuerpo responderá, nos hablará. Es interesante observar que damos una buena calidad de gasolina a nuestro coche cada vez que lo requiere, olvidándonos, sin embargo, hasta puntos muy extremos, cuando se trata de darle a nuestro cuerpo lo que necesita.
El cocinar, preparar alimentos para generar salud, energía, equilibrio y paz interior, es un arte olvidado, ¡que hay que volver a recuperar a toda costa!

En nuestra cocina creamos salud

Tendríamos que aprender el efecto que nos proporciona cada alimento para poder escoger libremente lo que nos conviene, sintiéndonos creadores y generadores de nuestra energía vital. No es algo nuevo o raro, ya nuestros antecesores lo predicaban y enseñaban: “Que el alimento sea tu medicina y la medicina tu alimento”. (Hipócrates 460-377 a.c.)
La alimentación tradicional, que consumieron nuestros antepasados durante miles de años, estaba basada en: cereales integrales, legumbres, verduras y frutas locales y estacionales, semillas, frutos secos, con una pequeña cantidad de productos animales, algas y condimentos naturales.
Cada alimento tiene su carácter y personalidad, su efecto y reacción en nosotros. Cada alimento tiene su fuerza vital (ki) y de acuerdo a la cantidad y la forma en que lo consumimos, nos ofrecerá su espíritu y su energía.
Es un conocimiento que no nos han ofrecido en nuestra educación. ¡Pero es vital! Cada alimento vibra de una forma diferente, y al consumirlo tendremos unas reacciones diferentes, tanto a nivel físico, como emocional y mental. Un ejemplo muy claro es el alcohol. Si bebemos un vaso de whisky, no nos proporcionará los mismos efectos que si tomamos un vaso de agua. Está claro que nos generará reacciones extremas a muchos niveles de nuestro ser.
Es fascinante descubrir los efectos que cada alimento nos produce al consumirlo, así como aprender a escuchar lo que necesitamos. Esto nos dará libertad para escoger a cada momento y ser responsables (habilidad para responder) de nuestras necesidades energéticas diarias.
Entender la alquimia en la cocina es una necesidad totalmente imprescindible, para uno mismo, para nuestra familia y para toda nuestra vida. Con el conocimiento energético en la cocina, podremos escoger libremente lo que nos conviene a cada momento.

Descubriendo nuestras necesidades energéticas.

Necesita reforzar y remineralizar:
Es una persona débil físicamente, tiene poco aguante, le falta energía en general, sin ganas de emprender proyectos, necesita muchas horas de descanso, está siempre fría, pálida, tiene tendencia a coger muchos resfriados y virus de todas clases. Le falta concentración y su memoria es muy pobre. Falta de peso. No tiene confianza en sí misma, sin alegría por la vida. Su sistema nervioso esta débil, todo le afecta, muy hipersensible. Se sentirá invadido por el mundo exterior y no tendrá recursos para poder protegerse. Riñones, huesos, cabello y uñas débiles. Falta de centro, solidez y raíces en su vida.
Evita:  todo lo que cree un pH ácido de sangre y desmineralice, como alcohol, vinagres, estimulantes, azúcares rápidos, bebidas azucaradas, verduras solanáceas (pimientos, berenjenas, patatas, tomates), exceso de crudos, zumos , frutas y grasas saturadas.
Usa: cereales integrales, legumbres, proteínas vegetales, pescado, gran variedad de algas, semillas y frutos secos y verduras de raíz, redondas y de hoja verde, sopas de miso y algas a diario.

Necesita nutrir y enriquecer:
Es una persona delgada, falta de peso, de energía y de fuerza física. Se ve desnutrida, sin músculos, vacía y frágil. Tiene frío interno, va vestida con mucha ropa para abrigarse y no parece tan delgada. Persona muy idealista y mental, que se pierde en sus sueños para mejorar al planeta, ya que por no comer producto animal se está auto-castigando y desnutriendo rápidamente. Su cuerpo necesita alimento, proteína en cantidad y calidad. Como compensación, siempre está comiendo, aunque no lo que necesita. Falta de riqueza y calidad alimenticia, nutrición y amor en su vida.
Evita: el saltarte comidas y comer alimentos pobres sin nutrición.
Usa: gran cantidad de proteína (legumbres, pescado, tofu, tempeh, seitán), semillas, frutos secos, platos sabrosos de cereales y verduras. Caldos y potajes que alimenten. Cocciones largas que nos den dulzor y nutrición. Incrementa la cantidad de proteína en cada comida y come más frecuentemente.

Necesita calor interior:
Siempre está soñando con viajes a países con climas calurosos, compensándolo con alimentos originarios de estos países cálidos (frutas tropicales, ensaladas, especies, zumos, estimulantes….). Persona muy afectada por la falta de sol y de calor. En días lluviosos se sentirá depresiva, sin ganas de hacer nada. Su carácter cambia en el otoño e invierno, a más triste e introvertido. Falta de peso en general. Cuerpo y especialmente extremidades frías. Riñones y vejiga débiles. En la vida posee muchos miedos, por lo que su espíritu de aventura y coraje está muy apagado. Carácter triste e introvertido, aunque a veces no lo aparente. Falta de calor en su vida.
Evita:  todo lo que enfríe a largo plazo, como alcohol, vinagres, estimulantes, azúcares rápidos, bebidas azucaradas, verduras solanáceas (pimientos, berenjenas, patatas, tomates), exceso de crudos, zumos, frutas y especies.
Usa: cereales integrales, legumbres, proteínas vegetales, pescado, gran variedad de algas, semillas y frutos secos y verduras de raíz, redondas y de hoja verde. Cocina todas las verduras y aplica variedad de estilos de cocción (horno, salteados, estofados, plancha, vapor, hervidos….), utiliza el jengibre fresco en cocciones o en infusión, también la canela y el regaliz.

Necesita dulzor:
Estilo de vida descentrado, sin equilibrio ni horarios. Puede que esté comiendo constantemente (falta de glucosa de buena calidad en la sangre) o si su cuerpo mental es fuerte, se castigará, pasando horas y horas sin comer. Tiene altos y bajos energéticos muy acusados, especialmente por las tardes, aunque los ignora. Tendencia a compensarlos con exceso de alimentos yin extremos (puede que sean varios o creará la adicción especialmente a uno de ellos) tales como: azúcares refinados, chocolate, alcohol, bebidas gaseosas azucaradas, bollería, estimulantes. Alimentos altos en calorías, pero vacíos de energía estable y duradera. Persona tensa y con mucho stress a todos los niveles. Carácter brusco, muy exigente (especialmente con ella misma), no dedica tiempo a generar dulzor en su vida, dando más importancia a las obligaciones que al descanso y la conexión interior. Le falta dulzor en su vida a todos los niveles.
Evita:  todo lo comentado.
Usa: verduras dulces (calabaza, zanahoria, cebolla…) a diario en cocciones largas y dulces, consumo regular de cereales integrales, legumbres, y postres como compotas, fruta al horno, plancha, etc… también cremas de verduras dulces.

Necesita depurar:
Exceso de peso y grasa. Carácter y emociones fuertes. Hablará con voz alta y potente, expresando su exceso a todos los niveles. Presión alta, complexión roja. Se alimenta de un exceso de proteínas de origen animal (grasas saturadas, embutidos, carnes, huevos, quesos…) , seguido del extremo opuesto (azúcares, alcohol, especies, pastelería, estimulantes…). Gran cantidad de calorías. Amante de la comida, gourmet, con gustos muy particulares y especiales. Come en demasía. Amante de todo lo sensorial a todos los niveles, le gustará vestir con color. Exceso de energía, falta de claridad y simplicidad en la vida. Falta de disfrutar con sencillez y sin excesos. Tendencia a estar muy apegada al pasado y a no valorar el presente.
Evita: : todo lo comentado
Usa: solo proteínas vegetales, cereales integrales ligeros (quinoa, arroz basmati, cebada…), gran cantidad de verduras de raíz, redondas y de hoja verde, ensaladas, algas, frutas locales y estacionales, especies, hierbas aromáticas e infusiones depurativas (boldo, diente de león, té verde…).
Observar y ser conscientes de las cualidades y efectos de cada alimento, serán las bases para obtener nuestro propio equilibrio de salud y vitalidad, aportando a nuestra vida armonía en nuestro cuerpo, mente, emociones y espíritu.

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