ACERCA DEL MÉDICO HOMEÓPATA.

1) – Pregunta:

    ¿ Los homeópatas son médicos? ¿Son confiables los homeópatatas no titulados en Medicina?

    – Respuesta:

  El Homeópata es un  Licenciado en Medicina y Cirugía que después de su graduación hace una especialidad, o Máster o Postgrado en Homeopatía de una duración de tres ó cuatro años en algunas de las Academias Homeopáticas del mundo o, en el caso de una oficialización de la Homeopatía en algunos países, acudiendo directamente a la Universidad. En España se dictan 4 Másters o Postgrado en Homeopatía: Universidad de Sevilla, Valladolid, Murcia y Barcelona.

  Siendo la Medicina una sola es lógico que la salud no pueda ser confiada (menos en algo tan complejo en donde aun los mismos homeópatas nos sentimos cada día como meros aprendices) a alguien que no haya hecho los seis ó siete años que demanda una formación convencional en las Facultades de Medicina del mundo. Es necesario conocer la Anatomía y la Fisiología del organismo y un sinnúmero de cosas que la humanidad ha ido descubriendo a lo largo de los siglos. Y si bien la terapéutica alcanza su logro culminante en la Homeopatía merced al genio del Dr. Samuel Hahnemann (s. XVIII) todas las otras ciencias y disciplinas afines al arte médico se pueden y se DEBEN  conocer y ESTUDIAR CONCIENZUDAMENTE. ¿Usted pasaría por un puente construido por un “ingeniero alternativo”, formado en un cursillo de 1 año o por correspondencia? La respuesta es mero sentido común.

  Que la medicina tradicional hoy se encuentre en franco descrédito no autoriza a irse al otro extremo, tan de moda hoy en día, que todo lo “alternativo” tenga que ser ejercido por aquellos que, descontando su buena fe,  se encaminen por carriles de formación no convencionales. Más aún en Medicina, en donde el paciente entrega la custodia de su salud y muchas veces de su equilibrio interior, es necesario el respaldo de una sólida formación, tradicional y luego la apertura hacia lo nuevo. La VERDADERA REVOLUCIÓN no significa  otra cosa que “volver al origen” (del latín “revolveré”), por lo tanto lo realmente innovador no es otra cosa que lo tradicional en su pura esencia, despojado de costumbrismos, esclerosamientos dictados por los hábitos, prejuicios no sostenidos por la realidad, intereses económicos, etc. El revolucionario es alguien que descubre EN LO TRADICIONAL UNA FUENTE INAGOTABLE DE VIDA, siempre dispuesta a renacer de sus cenizas, como el Ave Fénix, siempre dispuesta a toda renovación.

 

2) – Pregunta:

    ¿ Cómo se distingue al buen homeópata debidamente formado del que no lo es?

– Respuesta:

  Como ya dije antes el verdadero homeópata es aquel que ejerce la HOMEOPATÍA UNICISTA, que no es otra que la creó Hahnemann, avalada, enriquecida y sostenida por eminentes continuadores y discípulos a lo largo de doscientos años por todo el mundo. El verdadero homeópata interroga en la primera consulta en forma minuciosa a su paciente y, por sobre todo, sabe escuchar… Receta UN SÓLO medicamento por vez en una o dos formas pero siempre la misma sustancia y siempre tiene un enfoque holístico, integral, personal para la enfermedad. NO HAY ENFERMEDADES SINO ENFERMOS…, adagio nunca mejor aplicado que al arte del buen médico homeópata.

  El buen médico homeópata más que preguntar qué enfermedad tiene le interrogará acerca de sus hábitos alimenticios, su forma de dormir, si suda más de noche que de día, si padece de intolerancia a los ruidos, a la luz del sol; acerca de qué recuerda de sus vivencias de la infancia, de cómo es su temperamento de toda la vida, su manera de ser que no cambia, etc. El énfasis está puesto en la persona que hay detrás de la enfermedad, el denominado TEMPERAMENTO  por los antiguos griegos. Es también lo que se ha llegado a llamar también “TERRENO” ó “PREDISPOSICIÓN HEREDITARIA”. Acerca de esto último escribió el gran Luis Pasteur, descubridor de una gran cantidad de gérmenes y microorganismos supuestamente causantes de muchas enfermedades infecciosas: “…el germen no es nada y el terreno lo es todo.”

  El buen homeópata confía en la ley vital: la Ley de Curación , que entre nosotros se la debemos al genio de otro gran homeópata: el médico americano Constantine Hering, conocida entonces como”Ley de Hering”. Pues esta ley provee al homeópata de las señales que le permiten inferir de dónde  viene una enfermedad, por dónde discurre y a dónde va y cómo, sobre todo, cómo poder aliviarla o curarla. Pero siempre sabiendo que quien cura es la propia FUERZA VITAL  del paciente, debidamente estimulada por el remedio homeopático.

 

 

3) – Pregunta:

    ¿ La Homeopatía tiene que ver con el Psicoanálisis?

– Respuesta:

  La Homeopatía no tiene nada que ver con el psicoanálisis tal como se lo conoce hoy en día. En primer lugar el psicoanálisis investiga las causas de los complejos emocionales a nivel inconsciente, es decir el mundo de lo LATENTE. En cambio la Homeopatía trabaja con lo MANIFIESTO, es decir lo que se puede ver y palpar aun en el terreno emocional sin necesidad de interpretación ni de metodología simbólica; además de todo el interrogatorio acerca de los síntomas orgánicos y generales, como hace todo médico clínico, tarea que le es completamente ajena al psicoanalista. Por último el psicoanálisis tiene como única herramienta al  psicoanalista y su palabra. El médico homeópata posee por sobre todo.

 UNA HERRAMIENTA ENERGÉTICA POTENTE QUE SON SUS MEDICAMENTOS DILUIDOS Y DINAMIZADOS.

 

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