Carlos Fuentes y el Premio Nobel que nunca llegó

Aunque nunca consiguió el preciado Nobel, Fuentes se hizo merecedor de los más grandes galardones.

Al conocer la noticia de su muerte, el escritor hondureño Julio Escoto recordó lo que la gran crítica literaria internacional siempre afirmó: «Mi primera impresión intuitiva apunta a que le acortó la vida la Academia Sueca, al no haberle otorgado el Premio Nobel el año anterior».
Agregó que «para Fuentes, que quizás ya presagiaba su partida (el Nobel), hubiera sido la más grande consagración de sus letras, además de que hubiera enorgullecido a México y lo hubiera gozado con intensidad».
Aunque nunca consiguió el preciado Nobel, Fuentes se había hecho merecedor de los más grandes galardones que puede recibir un escritor de su magnitud en vida.
Había sido honrado con el Cervantes (1987), el Príncipe de Asturias de las Letras (1994), el de Biblioteca Breve, por Cambio de piel (1967), y el Nacional de Literatura de México (1984).
Además, se hizo acreedor de distinciones tales como la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, otorgada por el gobierno sandinista (1988); la Orden al Mérito en Chile (1993) y la española Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2008).
Su última distinción fue el doctorado honoris causa de la Universidad de las Islas Baleares, en España, anunciado el lunes pasado. A comienzos de este mes, habló de una nueva obra, que tendría por título Federico en su balcón, en la que plantea un diálogo con el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, que esperaba presentar en noviembre próximo en la Feria del Libro de Guadalajara (México).
«Nietzsche dijo: ‘Dios ha muerto’, y Dios le dice: ‘te voy a dar una segunda oportunidad, vuelve a la tierra’. La novela es mi diálogo con Nietzsche», dijo al periódico ‘El Universal’.

La prolífica obra literaria de Fuentes

La región más transparente
Es la primera novela de Fuentes, en la que hace una cartografía de la sociedad mexicana y se pregunta qué significa haber nacido en ese país.

Terra nostra
Novela
Catalogada como la novela más ambiciosa y compleja del escritor mexicano, en ella se recuerda cómo fue América antes de la Independencia.

La muerte de Artemio Cruz
Novela
En su lecho de muerte, el anciano Artemio Cruz recuerda que fue un joven con ideales y sueños, que luchó por lo que creía, en una revolución.

Gringo viejo
Novela
En plena Revolución Mexicana, el escritor Ambrose Bierce realiza una travesía hacia la frontera de México. Nunca se volvió a saber de él.

La gran novela latinoamericana
Ensayo
Pasando por Cortázar, y sin descartar a Neruda y Borges,
este ensayo propone un recorrido por la evolución de la novela en Latinoamérica.

(Vea una galería con las diez obras inolvidables de Fuentes)

Los momentos más importantes de la vida de Carlos Fuentes

1928
11 de noviembre
Carlos Fuentes nace en Panamá, donde su padre era diplomático. Es así como sus primeros años los pasa viajando.

1945
Llega a México, donde vive su adolescencia, tras haber pasado su niñez en Montevideo, Río de Janeiro, Washington, Santiago de Chile, Quito y Buenos Aires.

1950-1955
Se gradúa en Leyes en la U. Nacional Autónoma de México. Luego estudió Economía, en el Instituto de Altos Estudios Interna- cionales de Ginebra (Suiza).

1955
Funda, junto con Octavio Paz y Emmanuel Carballo, la ya mítica ‘Revista Mexicana de Literatura’. Se había iniciado en el periodismo colaborando con la revista ‘Hoy’.

1959
Publica ‘La región más transparente’, y comienza a ser considerado un pilar del ‘boom’ latinoamericano. Su fama crece con ‘La muerte de Artemio Cruz’ (1962).

1972
Es nombrado embajador de México en Francia. En 1976, renuncia en protesta porque el expresidente Gustavo Díaz Ordaz asume como primer embajador en España tras la muerte de Franco.

1976
Contrae segundas nupcias con la periodista Silvia Lemus, que lo acompañó hasta la muerte. De la unión nacieron sus hijos Carlos Rafael, que murió en 1999, a los 25 años, y Natasha, que falleció a los 32 años.

1972
Recibe el Premio Mazatlán de Literatura por ‘Tiempo mexicano’. Inicia así una serie de distinciones, como el Rómulo Gallegos, por ‘Terra Nostra’ (1977), y el Premio Cervantes, en 1987.

1988
Recibe la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, otorgada por el gobierno sandinista. Sus ensayos políticos le merecieron otros reconocimientos, como la Orden al Mérito en Chile (1993) y la española Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2008).

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