¿Quiénes estarán más cerca del Profeta, en el Día del Juicio?

Mezquita

del

Centro Cultural Islámico

«Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd»

Buenos Aires – Argentina

Viernes 14 de Yumada Al Awal de 1433 / 06 de abril de 2012

Traducción de la Jutba

pronunciada por el

Sheij Muhammad Alruwaili

¿Quiénes estarán más cerca del Profeta, en el Día del Juicio?

Alabado sea Dios, Quien nos guió, agraciándonos con la fe, y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

Los buenos modales son una característica de los Profetas y las personas piadosas. Quienes poseen estas virtudes alcanzan un grado muy elevado de espiritualidad y honor. Dios bendijo a Muhammad agraciándolo con una moral y un comportamiento grandioso. Dios dice: “Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas.” (Sagrado Corán 68:4)

El buen comportamiento llama a la hermandad y al amor mientras que el mal comportamiento incita al odio y el rencor.

El Profeta Muhammad exhortó a la buena moral y la equiparó con la piedad. Dijo: “Por cierto que la razón por la cual muchas personas ingresarán al Paraíso será la piedad y el buen comportamiento”.

El buen comportamiento implica tener un espíritu cooperativo, tratar con educación a las personas, sonreír, no perjudicar a los demás y hablar correctamente.

El Profeta Muhammad, en una ocasión, exhortó a su compañero Abu Hurairah y le dijo: “¡Abu Hurairah! Te recomiendo que tengas una buena moral”. Entonces Abu Hurairah le preguntó: ¿Y qué implica tener una buena moral? El Mensajero de Dios respondió: “Tratar cortésmente a quien te da vuelta la cara, perdonar a quien obra injustamente contigo y ayudar a quien te da la espalda”.

El Profeta dijo: “Por cierto que la persona que tiene buen comportamiento alcanza el grado del ayunante que reza por las noches”.

La buena moral es parte de la fe, pues el Mensajero de Dios dijo: “Aquellos que mejor tratan a las personas son los que tienen una fe más completa”.

El musulmán debe hablar con educación en todo momento y proferir buenas palabras. El Profeta dijo: “Hablar cortésmente es una obra de bien”.

El musulmán también es recompensado por el simple acto de sonreír, que no implica ninguna carga para él. El Profeta dijo: “Sonreírle a tu hermano es una obra de bien”.

Dios dice: “¡Oh, creyentes! Sean firmes con los preceptos de Dios, den testimonio con equidad y que el rencor no los conduzca a obrar injustamente. Sean justos, porque de esta forma estarán más cerca de ser piadosos. Teman a Dios; Dios está bien informado de lo que hacen.” (Sagrado Corán 6:8)

Las señales que evidencian la buena moral de una persona son: Ser pudoroso, no perjudicar a los demás, ser conciliador y benefactor, ser sincero, hablar poco, obrar mucho, no ser curioso, ser piadoso, calmo, paciente, agradecido, complacido, tolerante, compasivo, indulgente y honrado, no maldecir ni insultar, no hablar mal del ausente ni calumniar, no ser apresurado, envidioso, avaro ni rencoroso, y estar siempre alegre y aceptar y rechazar sólo por Dios.

El origen de todos los defectos es la soberbia y el orgullo. En cambio, el origen de las virtudes es la firme resolución en la fe.

La injusticia, la opresión, la vanidad, la envidia, la intolerancia, la rudeza, la altanería, la arrogancia, el deseo de poder y la vanagloria nacen todos del orgullo y la soberbia.

¡Hermanos! Pongan en práctica las enseñanzas del Profeta Muhammad y sigan sus consejos. Él nos exhortó diciéndonos: “Teman a Dios donde quieran que se encuentren, hagan una buena obra luego de una falta para así expiarla y traten correctamente a las personas”.

¡Dios! Te pedimos nos guíes para poder contarnos el Día del Juicio entre los más cercanos al Mensajero de Dios, pues él dijo: “Por cierto que los que más cerca de mí estarán el Día del Juicio serán lo que mejor comportamiento tengan”.

Que Dios nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Y pido a Dios que perdones nuestros pecados, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.

Segunda Jutba

Alabado sea Dios, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.

¡Siervos de Dios! Afírmense en el Islam aferrándose al asidero más firme y sepan que Dios está con la comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.

¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanales, mi familia y mis bienes. ¡Dios! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Dios! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.

Dios dice: “Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen.” (Sagrado Corán 16:90)

Invoquen a Dios el Grandioso que Él los recordará siempre y agradézcanle por Sus gracias que se las incrementará.

Sepan que Él está bien informado de lo que hacen, témanle pues, y pedid bendiciones por el Profeta Muhammad y repitan Ruegos y Súplicas a Dios.

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