¿Qué es el bonapartismo?

Las definiciones clásicas del Bonapartismo son dos: la primera corresponde al sistema de gobierno que estaba en manos de la dinastía de los Bonaparte; la segunda se aplica a cualquier forma de gobierno autoritario y plebiscitario, ratificado por sufragio universal. Los pensadores marxistas acuñaron el sentido moderno de bonapartismo: para Marx, era el poder de la burguesía sostenido por un despotismo militar pseudo-parlamentario; para Trotski, la reacción conservadora a cualquier proceso revolucionario.

Su fama de liberal es tan sólo un mito
A menudo se relacionan las revoluciones europeas de 1830 y 1848 con la difusión que hizo Bonaparte del ideario de la Revolución Francesa en el transcurso de sus campañas. Es evidente que la influencia de Napoleón fue notoria, pero también es cierto que la imagen liberal del emperador no es más que un mito. De hecho, Napoleón fue siempre partidario de la disciplina y estuvo sujeto al deber. En lo social, era un hombre que detestaba el caos, el desorden y los motines. La justicia social nunca figuró entre sus prioridades; en todo caso, fue un instrumento necesario para mantener la paz en la retaguardia. Sólo las torpes políticas antiliberales de quienes tomaron el poder en Francia y Europa después de Napoleón engrandecieron, erróneamente, su talante liberal.

El Arco del Triunfo (París)

Napoleón Bonaparte, emperador de Francia, encargó en 1806 la construcción del Arco del Triunfo para conmemorar sus victorias. Este monumento, que tiene 50 metros de alto y 45 de ancho, está situado en el extremo occidental de los Campos Elíseos de París. En sus muros interiores se hayan inscritos los nombres de numerosos generales y victorias de Napoleón.

Biografía: El genio y la ambición de este militar y estadista francés le llevaron a dominar gran parte de Europa. Sus tropas extendieron los ideales de Revolución Francesa por todo el continente, contribuyendo a cambiar la historia incluso después de su derrota

Napoleón Bonaparte nació el 15 de agosto de 1769, en Ajaccio, Córcega, en el seno de una familia de escaso patrimonio que pretendía descender de la nobleza italiana. En 1784 ingresó en la escuela militar de París. Un año después, a los dieciséis años, ya era teniente de artillería. Ese año murió su padre y tuvo que ocuparse del mantenimiento de su numerosa familia. Durante tres años de servicio estudió las obras de Rousseau, Voltaire o Mirabeau, aunque le interesaban especialmente la geografía y las artes militares.

Escribió entonces muchos de sus trabajos sobre balística, novelas como La máscara del profeta o Diálogos sobre el amor y algunos poemas en los que ya se vislumbra su deseo de gloria. Cuando estalló la Revolución (1789) estaba en Auxone y en 1792, en París, fue consciente de la importancia mundial del acontecimiento. De permiso en Córcega, se produjo un motín antífrancés y, tras tomar el mando de los guardias nacionales, aniquiló a tos insurgentes. Regresó a París para justificar sus actos y presentarse como defensor de las ideas revolucionarias, recibiendo el apoyo de la Asamblea Legislativa, que le nombró capitán. Fruto de esta acción, el consejo local corso obligó a abandonar la isla a la familia Bonaparte. Se trasladaron a Vallete (Tolón) y después a Marsella.

En 1793 Napoleón fue nombrado jefe de los artilleros encargados de la reconquista de Tolón, que había sido entregada a los británicos por los realistas franceses enemigos de la Revolución. Tolón se rindió y, como recompensa, la Convención le ascendió a general de brigada. En 1794, el hermano de Robespierre le propuso para ocupar el mando de la artillería en el ejército que se estaba organizando contra el Piamonte. Sin embargo, después del golpe de Estado de termidor (27 de julio 1794) Robespierre fue ejecutado y se acusó a Napoleón de conspiración, por lo que se le arrestó y degradó.

Tras ascender un nuevo Directorio, Barras, miembro de la comisión encargada frenar la contrarrevolución, le nombró comandante en jefe del ejército del interior (octubre de 1795) y, junto con Murat, atacó a los amotinados realistas presentándose así como salvador de la Convención y convirtiéndose en el hombre más polar de Francia. En 1796 se casó con la viuda Josefina de Beauharnaís, antigua amante de Barras. En ese mismo año recibió el mando del ejército francés en Italia. Fundó la República Cisalpina y Liguriana, e impuso la paz a Austria con el trato de Campo Formio (octubre de 1797). Esta fulgurante y victoriosa campaña hizo que se le recibiera en París como un héroe. Receloso el Directorio ante su poder, decidió alejarle de Francia y le encomendó la conquista de Egipto para interceptar las líneas comerciales británicas. Pronto obtuvo victorias en Alejandría y airo (julio de 1798). Mientras, el almirante británico Nelson destruyó en Abukir la flota francesa (agosto de 1798). Napoleón decidió volver a Francia, donde recibió las noticias de la pérdida de Italia y del avance por el Rhin del enemigo. El peligro exterior propició la vuelta al poder de los jacobinos, al tiempo que desde el ¡flor mismo del Directorio se preparaba el golpe de Estado con la participación de Sieyés, Talleyrand y Fouché, quienes consiguieron nombrar a Bonaparte comandante militar de París. El 18 de brumario (9 de noviembre de 1799), Napoleón entró la Asamblea con sus tropas.

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