¡Imperdible!!! Lo recibí y lo comparto.

En los tiempos de Moisés los judíos utilizaban la meditación como uno de los medios para conectarse espiritualmente con Dios.

Con el tiempo esta costumbre se fue perdiendo, pero fue recuperada años después por el Jasidismo, movimiento místico que surgió alrededor del 1700 bajo el liderazgo del Rabino Baal Shem Tov.

En este movimiento la mística judía -llamada Cábala- recobró nuevos impulsos.

Este legado ha sido recogido por el Rabino Arieh Kaplan autor demás de 50 libros y maestro de Meditación Judía, cuyos conocimientos sobre la misma comparte en este libro, establece hechos históricos que avalan su trabajo, explica las etapas que se necesita para realizar la meditación judía, trae conceptos de la guimatría y de la propia cábala, desparrama con un lenguaje sencillo profundos conceptos filosóficos, y acerca en definitiva a los lectores a aquellos conocimientos que han existidos durante siglos en el patrimonio del pueblo hebreo.

Para aquellos que busquen fórmulas mágicas esta no es la lectura recomendada, pero quienes se sientan identificados con el lado espiritual de este pueblo y deseen conocer nuevas facetas de los textos judaicos, no se sentirán decepcionados.

El libro incluye ejercicios puntuales para lograr estados espirituales los cuales podrán ser experimentados sin problemas por los neófitos en estas materias.

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Meditación Judía

Conversando con D-s en Oración

Rabbí Arieh Kaplan

La técnica explicada en este estudio no es fácil, pero si es una de las técnicas más poderosas. No es fácil el hablar o el meditar en D-s, Él es totalmente inexplicable. Él está sobre todo pensamiento o palabra humana, sin embargo es más fácil el hablar con D-s cuando usamos nuestras propias palabras.

Para un judío, es muy común, en el momento de problemas, levantar una oración al D-s supremo. Cuando uno de nuestros seres queridos está enfermo o cuando enfrentamos una situación a la cual no estamos acostumbrados el pensamiento vuela hacia el D-s Supremo. La oración es el grito de lo más profundo del corazón hacia D-s. Esta nos comunica simplemente y directamente con D-s.

Por naturaleza, los niños, están más preparados para pedirle ayuda a D-s que el propio adulto. El niño, cuando tiene semilla de D-s en su alma, confía más en D-s que el propio adulto. Pero aun, cuando no se le haya hablado de D-s, en el momento de peligro, pedirá ayuda… Es como un instinto integrado en nosotros que nos conduce a reconocer a llamar a algo que esta fuera de nuestro mundo físico, especialmente cuando estamos en profunda necesidad.

El judío que ama a Adonaí está acostumbrado a levantar una oración espontánea tres veces al día. Consideran que la oración es importante para el desarrollo Espiritual. Este tipo de oración para el desarrollo Espiritual es más importante que la de petición.

En la oración de petición se corre el riesgo de pedirle a D-s demandas, como si fuéramos nosotros D-s y El nuestro siervo. Estamos constantemente demandando señal como los si dudáramos. Ahora existe una oración de petición que es importante y es la que hacemos en estado de desesperación, ya que esta sale de lo más profundo de nuestras almas.

Tenemos que orar constantemente, para así siempre tener contacto con D-s constantemente. La persona que no es constante en la oración se encuentra que está hablando con una persona totalmente extraña.

Si esto no lo puedes creer, solo tienes que llamar a una persona a la cual hace mucho tiempo que no llamas y veras lo difícil que es hablar con ella o mantener una conversación. Cuando estamos ante la presencia de D-s tenemos que entender que el es grande en gran manera y que SU presencia imparte respeto y reverencia.

Tenemos que tener un tiempo de meditación y relajación antes de la oración. No estamos hablando de la oración que se hace en un momento crítico, sino la que levantamos a D-s constantemente. Tenemos que limpiar nuestras mentes de todo pensamiento negativo que nos pueda distraer de nuestra comunión con D-s. D-s dice en su palabra que él es celoso y que el uno solo es. En el momento de la oración Él quiere que lo tengamos a Él solamente en el pensamiento.

Tenemos que aprender a limpiar nuestras mentes de todo pensamiento que nos pueda apartar de nuestra comunión con D-s. El Rey Supremo no nos comparte con nadie, ni siquiera con la nada, ya que cuando logramos limpiar nuestros pensamientos tenemos que llenarlo de Él. Cuando oramos palabras sin valor alguno y no nos concentramos en D-s, nuestra oración nunca tendrá significado en nuestras vidas.

Cuando oramos tenemos que concentrarnos en D-s. Si el más mínimo ruido nos distrae, ya no estamos orando, ya que estamos pensando en el ruido. Cuando se ora en total concentración con alma, cuerpo, espíritu y total comunión se puede caer el mundo, pero no nos quita de la presencia de D-s. Ahora como nunca falta un fenómeno, si algo te saca de la oración, Descansa tu mente y luego puedes entrar nuevamente a orar.

Esto no es nada de fácil ya que la mente consiente te puede ayudar a cooperar, pero el subconsciente es traicionero y en el momento de concentración te bombardea con pensamientos constantes de problemas, planes, ideas, etc., etc., etc. Así no se puede orar. Tenemos que cerrar los ojos y los oídos a todo lo que nos rodea.

Tenemos que poner todo nuestro ser en D-s y llamar constantemente su nombre, Adonaí, Adonaí, Rey del Universo, hasta que tengamos la seguridad que estamos ante su presencia.

Un Rabino llego un día tarde al Templo. Todos quedaron perplejos ya que nunca había llegado tarde. El dijo; esta mañana en la oración estuve ante la presencia de D-s. Fue tan grande la experiencia que solo pude decir su nombre, me di cuenta quien era yo, ya que me vi tal cual era y me di cuenta quien era D-s. Quede tan impresionado que las palabras no me salían, solo me quede allí disfrutando de su presencia y perdí la noción del tiempo.

Sé que esta experiencia es verdadera ya que he pasado por ella. El estar ante la presencia de D-s es algo que no se puede explicar con palabras. En ese momento si le pido algo me doy cuenta lo mal agradecidos que somos con D-s, y si me quejo es que no he mirado su misericordia para conmigo.

Cuando estoy ante la presencia de D-s en oración, solo me quedo allí en silencio y disfruto de su santa presencia. Si le digo que él es grande disfruto de su grandeza, si le digo que él es poderoso, disfruto de su poder, esto no quiere decir que en determinado tiempo yo no pida, pero lo más que necesito es que el me llene de su santa presencia y que yo le sea de agrado, y que pueda yo vivir una vida espiritual.

No importa la cantidad de palabras que tratemos de usar en la oración, o que pensemos que sabemos orar, lo importante es buscar la manera de que la oración sea efectiva en nuestras vidas. Cuando estamos genuinamente ante la presencia de D-s, es allí donde nos quedamos perplejos y mudos, sabiendo que la más pequeña distracción nos descomunica de ese privilegio.

El orar no es solo el hablar con D-s, es compartir su presencia y esta es explosiva. El judío cuando ora lo hace con suavidad, y siempre esta apropiadamente vestido, o sea cubierto. Acuérdese que esta ante el Rey Supremo. El ambiente tiene que ser apropiado y en orden. Estoy hablando de la oración que no se hace en caso de emergencia en estos casos se tiene que orar donde sea.

Una de las cosas que pide su palabra es que bendiga a D-s en todo momento y que la alabanza este siempre en nuestras bocas. Ahora .Sabes lo que esto significa? NO? Como que no, estas seguro que conoces a D-s?

La palabra bendito tiene dos significados. Cuando D-s nos bendice, significa que con la vida, salud, bienes materiales, con su palabra, o por medio de la oración él nos bendice, pero cuando decimos sea D-s bendito; declaramos que él es la fuente de toda bendición, reconociendo con todo nuestro ser que D-s esta siempre cerca, muy cerca de nosotros.

Cuando declaramos de todo corazón sea D-s bendito, se impregna el aire, nuestro ser, nuestras mentes y lo más profundo de nuestras almas de la presencia Suprema de D-s. Aquí es cuando yo exclamo; BARUJ ATTA ADONAI… Bendito sea D-s.

Cuando vamos a entrar en la oración, es de mucha importancia que nuestra mente este completamente clara. Quiero dar un ejemplo, ya que siento que las personas que lean este estudio no le darán la importancia que esto tiene para mí y para D-s, o sea la concentración en D-s en la oración.

Fíjate en una flor, mírala por un tiempo. Admira, detalladamente, cada una de sus partes. Tengo la seguridad que al pasar cinco minutos o menos ya la mente la tienes en otra cosa. El pensamiento consiente está en la flor, pero el subconsciente está pasando una serie de pensamientos a una velocidad que si la llegamos a medir rompe la barrera del sonido. Esto no te deja apreciar la belleza de la flor con todos sus detalles. La estas mirando, pero no disfrutas de su belleza.

Así pasa con la oración, si no quitamos todo pensamiento que nos impida la concentración en D-s, nunca tendremos comunión con él. Es como observar la Naturaleza pensando en todos los problemas que nos hacen mal. Es como la persona que se va a otra ciudad huyendo de los problemas, pero no sabe que el problema está en su mente y en su corazón.

Vivimos una vida tan a la ligera que no apreciamos lo que D-s creo. La Naturaleza fue hecha para el ser humano y ¿que puede ser más relajante que el sonido del mar, del viento, de un riachuelo, de las aves, etc., etc., etc.? El que no ha experimentado esto en su vida, será mejor que no haga ningún comentario. Si lo sabe y se olvidó, pues se ha olvidado de la grandeza de la creación del Rey Supremo.

Cuando estamos ante la presencia de D-s en oración pasa algo parecido. No disfrutamos de la belleza de D-s ya que vivimos una vida tan a la ligera que, cuando nos ponemos a orar, allí mismo queremos planear lo que haremos después de la oración o lo que haremos al otro día. Es por esta razón que el pueblo de D-s está seco en estos últimos días de su santa presencia.

Cuando oro lo primero que hago es buscar el momento y el lugar ideal. Pero si veo que no lo puedo hacer, pues lo busco de donde sea. Me pongo a pensar en D-s con los ojos cerrados y si me puedo tapar los oídos mejor ya que el ruido es lo más que nos saca de la concentración. Saco todo pensamiento que no sea de D-s. Pongo mi mente en blanco y me pongo a pensar solo en El.

Enseguida siento su presencia, y como esta me rodea. No me quiero ni mover, disfrutando de Él y solo El… Sientes lo que significa su misericordia y su gran amor. Sabes que aun cuando el no conteste tu petición, si es que la haces, la presencia de Él es refrescante y suficiente para poder seguir hacia adelante en este mundo, sabiendo que D-s es verdadero y que el sentir su santa presencia es más importante que todo lo que pueda acontecer en nuestras vidas?

Es mejor un día de alegría con D-s que toda una vida de placer aquí en la tierra. La presencia de D-s es lo que en realidad necesitamos para llenar nuestras vidas, ya que la vida sin D-s no se puede vivir. La vida sin D-s es como estar muerto en vida. Un cuerpo tratando de sobre vivir.

Sé que no todos van a aceptar esto, pero tampoco buscan la solución a su vida raquítica espiritual. Yo lo practico y ha sido de gran bendición a mi vida.

Una de las cosas que aprendí con la oración es el llamar a D-s y cuando tengo la seguridad, que estoy ante su presencia, platico con el pausadamente y aprovecho y respiro su Santa presencia y me lleno de ella. Mucha de las veces le pregunto lo que no logro entender de su palabra y le pido que me muestre lo que a Él no le agrada en mí. Demuéstrame oh D-s todo pecado que este oculto.

No es que yo pretenda saber más que alguno. Solo quiero edificar mi vida y que esta tenga sentido delante de D-s. él es el dueño de toda la creación. D-s no es un ser o una existencia, cuando pensamos así limitamos a D-s pensando que el es como uno de nosotros. Él es el principio que permite que la existencia exista.

Existen dos maneras de conocer a D-s. (1) Por lo que nos es contado por medio de nuestros padres, maestros, rabinos, compañeros o por medio de la Tora. Esto nunca será suficiente. Esta es una de las razones por las cuales hoy en día existen tantas personas que son completamente ignorantes de las cosas de D-s aun conociendo su palabra.

Estas personas viven una vida fracasada y de desilusión de las cosas de D-s. No es lo mucho que se conozca o lo mucho que se ore, lo importante es tener una experiencia con D-s. Hasta que una persona no haya experimentado a D-s en su vida, no tendrá ni una pequeña idea de lo que es en realidad D-s.

Quiero dar un ejemplo de lo que trato de explicar. El amor es algo que se le puede explicar una y otra vez a una persona con lujo de detalles, pero las palabras serán algo completamente abstracto para él. Ahora cuando esta misma persona pasa por la experiencia de lo que es el amor, sabe de lo que le estás hablando ya que él lo ha experimentado en su vida.

Si has experimentado a D-s muy cerca de tu vida, aun cuando halla sido una sola vez, cuando te hablen de lo que la intimidad con D-s, sabes inmediatamente y exactamente lo que te quieren decir y la experiencia de esa platica será de una experiencia profunda. Ahora si no has tenido esta experiencia en Tu vida todo lo que se hable será para ti algo abstracto y solo lo entenderás bajo un nivel intelectual.

Podemos hablar de las cosas de D-s, podemos tratar de razonar sobre él, o simplemente discutir sobre su existencia, pero si has experimentado a D-s en tu vida no hay nada que discutir. El que ha experimentado a D-s en su vida en cuanto se mencione su poderoso nombre entenderá.

El que no sabe lo que es amor dirá, eso no existe, pero el que ha experimentado a D-s no tiene duda. No podemos conformarnos con tener a D-s en el intelecto. Son muchas las personas las que conocen a D-s con su mente, pero solo allí es que lo tienen. Tenemos que experimentar su Santa presencia así que aprendamos a orar.

D-s se nos ofrece cuando el dice que el es nuestro D-s, pues hagámoslo nuestro. Esto es uno de los milagros más grandes que podamos tener en nuestras vidas, el poder tener a D-s en nosotros, el poder decir D-s es nuestro.

El Alma es la parte de D-s en nosotros aliméntala con la oración. Cuando oramos, aun cuando D-s no nos de todo lo que pidamos, podemos tener la certeza de que saldremos de la oración una mejor persona delante de El y delante del mundo. Las personas no se dan cuenta de que la oración siempre hace algo en nuestras vidas, esta es la mejor parte de la oración hacia D-s el que nos haga una persona agradable delante de su Santa Presencia.

Tenemos que reconocer que él es el Shadai y que todo está controlado por El. Si nosotros no podemos entender sus decisiones, entonces las limitaciones son nuestras y no de Él. Yo vivo con la seguridad de que cuando oro algo cambia dentro de mí, sé que el siempre hace algo. El hecho de estar delante de la presencia de D-s es un privilegio que siempre estará fuera de nuestro entendimiento.

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