¡El padre modelo!

oda herencia es para disfrutarse en alguna época de la vida, sin importar que esta sea económica o un inmueble, pero se llega el momento que será de utilidad y beneficio para quien la recibe.
Dios ha dado herencia a los hombres: ¡Los hijos! , para que en su vida los disfruten.
Pero una herencia debe saberse administrar, invertir, emplear en algo útil para sacar utilidad, ganancias, intereses de ella, de igual manera, todo padre de familia debe saber invertir en la formación de los hijos para lograr una excelente recompensa el día de mañana.

I.- UN HIJO, ES LA FUERZA MOTRIZ QUE MUEVE AL HOMBRE A REALIZAR SATISFACTORIAMENTE SU TRABAJO
El hombre realiza sus actividades, cumple sus compromisos y es responsable en su trabajo, siempre lleno de alegría, de felicidad ya que sabe, su familia es la beneficiada.

Busca constantemente la forma de superarse, de ascender, de ser mejor, lo cual redundará en un aumento de sueldo, lo cual permitirá tener mejores alimentos, ropa y educación para sus hijos que son esa fuerza motriz en su vida.

II.- UN GRÁN INCENTIVO PARA SER EL “MEJOR PAPÁ DEL MUNDO”.
A.- Le interesa la opinión que su propio hijo tenga de él. Conceptos, calificativos, reconocimientos todo lo que un hijo da acerca de su padre es lo que importa. La sociedad puede verter una opinión, pero cuenta más lo que el hijo mayor o menor; niño o niña diga de su papá.

B.- Sabe que su hijo lo va a elegir como modelo a seguir. En los deportes elegirá al campeón, al exitoso; en los negocios, al rico, al poderoso; en la educación, al inteligente, al premiado; pero en la vida, elegirá a su padre como modelo a seguir. He ahí la importancia de ser un buen ejemplo de ser un cristiano.

C.- Procura hacer sentir orgulloso al hijo por el papá que tiene. Ningún padre de familia se propone causar vergüenza a su hijo, por que se hable mal de su padre. Él trabaja incansablemente para que se hable siempre bien de él.

III.- ES CONSCIENTE DE LA RESPONSABILIDAD QUE HA ADQUIRIDO.
A.- Formar el carácter. Es el padre quien se sienta con su hijo y lo aconseja, lo educa, lo forma con valores morales para que sea un hombre de bien.
B.- Su actitud ante la vida. El padre es quien orienta, motiva y siempre alienta a su hijo para no rendirse jamás, para siempre intentarlo una vez más, para siempre dar lo mejor de sí; para mostrar una actitud correcta ante cualesquiera circunstancia.

C.- Temor a Dios (Dt. 6:1-9). Papá es quien educa a su hijo en el conocimiento de Dios. El verdadero maestro de la Biblia es el padre, el que tiene toda la responsabilidad de que un hijo conozca a Dios, es papá; el único que puede lograr que un niño, un adolescente, un joven, un hombre ame al Señor, eres tú, sí tú que eres padre.

D.- Confianza en sí mismo. Las palabras que expresas, los calificativos que le das, la manera como te diriges a él, la confianza que le tienes eso va a determinar si tu hijo ha de ser una persona llena de confianza en sí mismo o un tímido e inseguro hombre.

E.- Amor a la vida. Nunca te quejes delante de él, tampoco, critiques a la gente ante sus oídos, no sientas lastima de ti y de tus circunstancias, harás que no ame la vida. Da gracias a Dios siempre, háblale de todo lo positivo, cuéntale de lo bello que es vivir, haz que ame la vida.

F.- Enséñale valores. El respeto a sus superiores, sin importar que esté o no de acuerdo con ellos, debe mostrar respeto por ellos como personas. La honestidad debe practicarla en la escuela, los deportes, el trabajo, los negocios y desde luego, en la iglesia. La humildad siempre debe ser su amiga, sin importar qué tan alto haya llegado en la vida, siempre debe considerar que es Dios quien lo bendice y que todos los hombres somos iguales. Bondad, recuérdale siempre que la nobleza del alma es la riqueza más valiosa en esta vida, motívalo para ayudar al necesitado, siempre hacer un favor y que siempre sea un hombre útil a la sociedad.

G.- Brindarle educación. Motivarlo siempre a lograr una superación constante. Proveerle de lo necesario para alcanzar una meta educativa lo cual le permitirá un mejor estilo de vida.

H.- Lo valora como persona. Nunca lo ve como objeto o una mascota, tampoco se siente dueño de él; lo respeta como a un ser humano, alguien que es integrante de la familia y escucha su opinión, le apoya en sus intereses. Destaca siempre las cualidades que posee.

I.- Lo disfruta. Le dedica tiempo de calidad, para jugar, caminar, salir de paseo, ayudarle en sus tareas. Es feliz con él, nunca tiene otro compromiso para no atenderlo, para no prestarle atención. Es su mejor amigo, platica con él, brindándole confianza de hablar, preguntar.

Conclusión:

1.- Un hijo es una persona que Dios ha depositado en tus manos desde el momento que nace, para que lo ames, lo disfrutes, y le des una excelente formación como hombre de bien. Eres el responsable de lograr ese noble propósito, es a ti como hombre, como padre que el Señor te dio tan enorme papel, a nadie más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *